Hace mucho que no escribo, perdonar mi falta de tiempo; me sobran proyectos, trabajo y «cosas del día a día» en esta nueva etapa de padre, para tan pocas horas al día.
 

 
Esta entrada correspondería al pasado 18 mayo, pero lo importante es que aparezca en este blog.
 
La imagen creo que resume 18 años junto a aquella persona que me soporta en mis días malos, me aguanta en los buenos y, lo más importante, me apoya en mis locuras del día a día.
 

Gracias por estar ahí.

Un comentario en “Aprendí que lo urgente no siempre es lo importante”

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